Una vida de pecados, vacía de emociones, pero llena de placer. La carne
es lo único que llena de satisfacción al ser humano.
Asesinar, luego violar, soy el portador de los lamentos infernales, años
de copulación postmortem con mis victimas, una tras otra preferentemente
mujeres jóvenes a quienes poder saborear su piel firme, esto es realmente
placentero, una vez muertas eran arrastradas hacia el pantano donde las noches
de luna me nutria de su piel descompuesta.
Fuertes dosis de adrenalina recorrían mi cuerpo mientras tenía
sexo con la misma muerte, oler sus helados cuerpos que descansan en una eterna
serenidad, cada hermosa noche envuelta de toxinas es un ritual, es mi ritual y
nada me detendrá, solo la muerte, las aves de medianoche y la luna han sido
testigos de lo prohibido. Lo que es repugnante para tus sentidos es un festín
para mi alma, somos seres carnales y este encuentro se llevara acabo una y otra
vez, observar hacer callar, asfixiar o degollar, según su miedo indique. Esta
noche daremos un paseo donde mis bestias nos llevaran al comienzo de la nueva
vida, llena de sangre, sudor, putrefacción y amor, si amor es
lo que siento por ti cada noche cuando palpo tu carne inerte y siento tu
entrepierna muy fría y carente de vida...

Leí esto por segunda vez, me parece un increible relato, necrofilia y amor, me recordo un poco a Grave, sigue asi wn!.
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